Nos enseñaron a tener miedo. Miedo a hablar fuerte, a ocupar espacio, a caminar solas, a volver tarde.
En contextos donde el miedo parecía norma, muchas mujeres se organizaron, cruzaron los límites impuestos y lucharon en grande. Hoy quiero hablar de una de esas pioneras en la lucha feminista argentina *me pongo de pie*: Julieta Lanteri.
Julieta nació un 22 de marzo de 1873 en Italia, pero se mudó junto con su familia a la Argentina a los seis años de edad.
Fue la primera mujer en entrar y recibirse del bachiller del Colegio Nacional de la Plata, institución que solía ser exclusiva para varones. Tras completar sus estudios ingresó a la Facultad de Medicina en 1896, siendo una de las primeras 5 mujeres en argentina en recibirse de médica.
Participó en la fundación de distintos grupos como la Asociación de Universitarias Argentinas, la Liga Argentina de Mujeres Librepensadoras y el Partido Feminista Nacional.
En un contexto en el que las mujeres estaban excluidas de las decisiones políticas, Julieta formó parte de la organización del Primer Congreso Femenino de la República Argentina, así como también del Primer Congreso del Niño, la Liga Pro Derechos de la Mujer, la Liga por los Derechos del Niño, el Congreso Internacional de Libre Pensamiento. Además participó activamente de la Liga Contra la Trata de Blancas.
Al año siguiente se incluyó como requisito para poder votar el haber hecho el servicio militar. Aunque Julieta intentó anotarse, su solicitud fue denegada, lo que generó que perdiera su capacidad de voto, mas no su capacidad de ser candidata.
De este modo, Julieta fue la primera mujer en postularse para diputada, representando al Partido Feminista Nacional, e incluso cuando ninguna mujer podía votarla, consiguió 1700 votos.
La historia de la Dra. Julieta Lanteri es la de alguien que supo ver grietas en un sistema injusto y empujarlas para que se hicieran visibles. Su lucha no empezó ni terminó con ella, pero ayudó a pavimentar el camino hacia los derechos políticos de las mujeres en Argentina.
Me entristece que su historia no haya sido una de las que me hayan contado en el colegio, no porque deba ocupar el lugar de otras, sino porque creo que es una gran muestra de que cada derecho conquistado es en parte gracias a quienes tuvieron el coraje de ocupar un lugar que les fue negado.
¿Conocían la historia de Julieta? :)


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